Casos insólitos de sanación atribuidos a José Gregorio Hernández. Su figura está profundamente arraigada en la cultura popular venezolana y latinoamericana como un intercesor milagroso, y existen innumerables relatos de curaciones que, según los creyentes, se produjeron por su intervención.
Es importante destacar que, desde la perspectiva de la Iglesia Católica, solo se reconocen como milagros aquellos casos médicamente inexplicables y atribuidos directamente a la intercesión del beato o santo, tras un riguroso proceso de investigación científica y teológica. Sin embargo, en la tradición popular, los "milagros" de José Gregorio Hernández abarcan un espectro mucho más amplio.
Estos son los casos más comunes en el relato popular. Personas con enfermedades graves, terminales o con pronósticos muy desfavorables, que de repente experimentan una recuperación total o una mejoría drástica que los médicos no pueden explicar. Los testimonios suelen incluir:
Enfermedades crónicas o degenerativas: Pacientes con cáncer, enfermedades autoinmunes, parálisis o dolencias cardíacas que, tras encomendarse a José Gregorio, ven cómo sus síntomas desaparecen o sus órganos afectados recuperan su función.
Accidentes graves: Víctimas de accidentes con lesiones severas (fracturas múltiples, traumatismos craneales, daños a órganos vitales) que se recuperan de manera asombrosa y en tiempos mucho más cortos de lo esperado.
El milagro de Yaxury Solórzano: Este es el caso que la Iglesia Católica reconoció para su beatificación. Yaxury, una niña de 10 años, recibió un disparo en la cabeza que le causó una pérdida importante de masa encefálica. Los médicos la daban por muerta o con secuelas irreversibles. Su madre se encomendó a José Gregorio y, tras una cirugía, la niña se recuperó completamente sin secuelas, algo que los médicos calificaron como inexplicable.
El "médico que opera dormido": Personas que padecían dolencias que requerían cirugía afirmaban que, al despertar, sentían una mejoría o encontraban pequeñas marcas que asociaban con una "operación" realizada por el doctor mientras dormían. En ocasiones, la enfermedad desaparecía sin haber pasado por el quirófano tradicional.
Recetas dejadas en sueños: Algunos testimonios cuentan que José Gregorio se les aparecía en sueños y les indicaba remedios, tratamientos o acciones específicas que debían seguir para curarse.
Mediumnidad y sesiones espiritistas: En círculos espiritistas, José Gregorio es invocado como una entidad o "hermano" que se manifiesta a través de médiums. Durante estas sesiones, se dice que el "espíritu" de José Gregorio diagnostica enfermedades, receta tratamientos y realiza curaciones.
Presencia en hospitales: Algunos pacientes o personal médico afirman haber visto la figura de José Gregorio Hernández (a menudo descrito con su clásico sombrero y bata blanca) en pasillos de hospitales o junto a camas de enfermos, momentos antes de que se produjera una curación inexplicable.
El vaso de agua: Es común en muchos hogares venezolanos dejar un vaso de agua en la mesita de noche de un enfermo, con la creencia de que José Gregorio lo beberá o lo usará para curar al paciente durante la noche. Se han reportado sanaciones después de realizar esta práctica.
Oraciones y promesas: Innumerables personas realizan novenas, promesas o rezos específicos a José Gregorio Hernández, y luego atribuyen la recuperación de sus seres queridos o la suya propia a estas prácticas de fe.
Niños con malformaciones congénitas: Bebés nacidos con defectos graves que, contra todo pronóstico médico, logran sobrevivir y desarrollar una vida normal.
Personas desahuciadas: Pacientes a quienes los médicos les habían dado pocas semanas o meses de vida, y que, tras pedir la intercesión de José Gregorio, logran vivir muchos años más.
Es fundamental entender que, para la Iglesia Católica, la figura del Dr. José Gregorio Hernández es la de un hombre de ciencia, de fe profunda y de caridad heroica, cuya vida fue un testimonio de servicio a Dios y al prójimo. Los milagros reconocidos oficialmente se centran en la intercesión divina a través de su figura, no en prácticas esotéricas. Sin embargo, para la fe popular, todas estas manifestaciones de sanación, por más insólitas que parezcan, forman parte de su leyenda y de su inmenso poder como "el médico de los pobres".