El Santuario del Niño Jesús, ubicado en el pintoresco pueblo de Isnotú, estado Trujillo, es el epicentro de la fe en Venezuela dedicado al Dr. José Gregorio Hernández. Este complejo religioso, erigido en la cuna del "Médico de los Pobres"; se construyó en la década de 1960 gracias al impulso del sacerdote Prudencio Baños. Inaugurado en 1964 con motivo del centenario de su nacimiento, ocupa el terreno donde se encontraba la casa familiar de Hernández.
Se ha consolidado en 2025 como un sitio de peregrinación internacional tras la histórica canonización del santo trujillano el 19 de octubre de 2025 por el Papa Francisco.
El santuario es un espacio de meditación y sanación que integra varios puntos clave para los fieles:
Oratorio del Nacimiento:Pequeño recinto construido exactamente donde estuvo la casa natal de José Gregorio Hernández, donde se conservan reliquias familiares.
Templo del Niño Jesús:Alberga la imagen del Niño Jesús que perteneció al doctor, y donada por la familia, tallada en 1901 y traída de Tierra Santa, considerada el patrón eclesiástico de Isnotú.
Museo y Galería de Arte:Espacios que exhiben artefactos personales, obras de arte y reliquias de primer grado (fragmentos óseos) que narran su vida y milagros.
Ciudad Mural:Las calles aledañas han sido transformadas en una galería al aire libre con murales que relatan la historia del santo, atrayendo a miles de turistas.
Desde su canonización en Roma a finales de 2025, el santuario ha visto un incremento masivo de visitantes, superando los 15.000 peregrinos en fines de semana festivos. El lugar no solo es un monumento histórico, sino un centro de servicio social y compromiso médico que honra el legado de humildad y compasión del Dr. Hernández.
Las paredes del santuario están cubiertas por más de 13.500 placas de agradecimiento por favores recibidos, testimonio de los miles de milagros atribuidos a su intercesión. Tras la canonización, se entronizó una imagen de mármol con aureola de santo, simbolizando su elevación a los altares.
En la capital, José Gregorio ingresó al Colegio Villegas, una de las instituciones educativas más prestigiosas de la época. Su disciplina y dedicación lo hicieron destacar rápidamente. Completó el bachillerato con honores en 1884, lo que le abrió las puertas de la Universidad Central de Venezuela (UCV). Su verdadera vocación, la medicina, se manifestaría con claridad en los años venideros.
Isnotú recibe peregrinos de Venezuela y el exterior, atraídos por la esperanza de sanación y la inspiración de un hombre que unió la espiritualidad y la ciencia al servicio del prójimo. San José Gregorio Hernández representa valores eternos: amor, compasión, humildad y entrega. Su santuario no solo es un sitio histórico, sino un faro de esperanza para quienes buscan consuelo en tiempos difíciles. Visitar Isnotú es recorrer la huella de un santo que, desde su humilde pueblo natal, sigue curando almas y cuerpos.
¡San José Gregorio Hernández, ruega por nosotros!